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Condenados a 23 años de cárcel los tres asesinos de la niña de Almería

La pena rebaja en dos años la petición de Fiscalía y acusación

La juez de Almería Soledad Jiménez de Cisneros y Cid ha condenado a 23 años de prisión a Juana Santiago y al matrimonio compuesto por Engracia Santiago, tía de la anterior, y Antonio Fernández, por el asesinato de la niña Montserrat Fajardo en marzo de 2002, según publicó ayer La voz de Almería. El fallo obliga al pago de una indemnización de 150.000 euros a la familia de la menor.

La abogada de la acusación particular, Rosa María Martínez, comentó ayer que "estaría mucho más contenta si se les hubiera impuesto la pena máxima", es decir, 25 años, tal y como pedía, junto con el Fiscal.

Recordó que la magistrada "no está vinculada a las peticiones de las partes", aunque lamentó que la justificación que se hace en la sentencia para que sean 23 años es la misma que se hizo en la Sala para que fuesen 25 años: que se trataba de una niña pequeña, de siete años, que hubo ensañamiento y que fue "un crimen brutal". "Tendremos que sopesar con la familia qué hacemos". A partir de la notificación de la sentencia, las partes cuentan con un plazo para recurrir.

El juicio concluyó el 20 de octubre con el veredicto unánime del jurado, cuyos miembros aprobaron que en el asesinato concurrió alevosía y ensañamiento.

El Fiscal pidió a la presidenta del Tribunal que impusiera a los acusados la máxima pena, 25 años de prisión. Los tres procesados ingresaron, a continuación, en prisión.

Los hechos tuvieron lugar tras una sucesión de rencillas familiares. La pequeña fue llevada sobre las 20.00 del 17 de marzo de 2002 a la casa de Juana Santiago. Un día más tarde, la niña, de siete años, fue hallada muerta en una caja de cartón en la calle Sierra de Monteagud. Su cadáver presentaba quemaduras en el 80% de su cuerpo porque le arrojaron líquido desatascador que contenía ácido sulfúrico, así como 36 puñaladas, de las que sólo cuatro fueron penetrantes.

Las sesiones del juicio se iniciaron el 3 de octubre y se prolongaron durante dos semanas y media, pasando por la sala testigos de las familias de los acusados y de la víctima, forenses, inspectores del Cuerpo Nacional de Policía, facultativos y psicólogos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de noviembre de 2005