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OPINIÓN DEL LECTOR

Otro agujero

El Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, ha sido inaugurado -un año antes de la cuenta-. Y es que los del PP local, a imitación de los del PP "nacional" no paran de ponerse medallas y de vivir en un electoralismo permanente. Así, aprovechando el 9 d'Octubre, ha montado el fasto correspondiente, invitando a la reina, al director Mehta... y a tuti quanti, regalando invitaciones para hacerse la foto en el nuevo coliseo de la ópera.

Para los desmemoriados, conviene recordar que cuando Zaplana y los suyos llegaron a la Generalitat Valenciana propagaraon a los cuatro vientos cómo -los socialistas- habían malgastado el dinero en un proyecto faraónico como el de la Ciutat de les Ciències. Y el señor Olivas nada más tomar posesión de su cargo como consejero de Economía aseguró que pondría remedio a tal despilfarro. Pues bien, no sólo no ha puesto remedio sino que ha multiplicado el gasto por dios sabe cuanto en ampliar monstruosamente el proyecto inicial.

Más todavía, no se detuvieron en derribar un puente acabado de construir para "hacer sitio" a un nuevo proyecto más faraónico todavía: la Ciutat de les Arts; con un presupuesto que se ha multiplicado también y que ha dejado a la Generalitat a las puertas de la quiebra. Si a esto se añade que montar un espectáculo operístico cuesta un ojo de la cara, el presupuesto de mantenimiento se prevé también multimillonario. Eso sin considerar el buñuelo de las butacas "ciegas" -se bate el récord de toda España-, la saturación de teatros de la ópera por todo el Estado -Barcelona, Madrid, Sevilla, Bilbao, Santander...- y la descoordinación con el Palau de la Música de Valencia.

No hay problema; todo lo que sea distraer a la ciudadanía en fastos - la Américaassscap, els calatravabuildings, parques temáticos en suspensión de pagos como Terra Mítica, los premios Jaume I, el nuevo centro internacional de las lenguas...-, les va bien para esconder las vergüenzas de una administración sucursalista y provinciana, paralizada y sectaria, que regala a la iniciativa privada los bienes y servicios públicos. Y lo que es peor, con la complacencia de los socialistas que votan a favor de la depredación del territorio y el endeudamiento crónico, al dictado del PP. Ahora, con el nuevo teatro de la ópera, ya tenemos todos otro agujero..

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de noviembre de 2005