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Santa Pola incluye en su nuevo PGOU los PAI de la inmobiliaria de Bancaixa en el entorno de los humedales

El nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Santa Pola, en fase de exposición pública, incorpora como suelo urbanizable los planes de actuación integrada (PAI) presentados por Actura S. L. (mercantil dependiente de Bancaixa) para el desarrollo del sector Balsares, en el entorno del humedal del Clot de Galvany.

La actuación de la inmobiliaria de Bancaixa prevé un campo de golf y torres de seis alturas en el entorno de la zona húmeda, según denunció ayer Ecologistas en Acción. Esta organización conservacionista, que ha presentado alegaciones al nuevo planeamiento de Santa Pola, sostiene que el PGOU multiplicará por tres la población de esta localidad del Baix Vinalopó (de 23.400 habitantes actuales a 72.553 previsto en el documento urbanístico).

El Plan General incorpora 432,5 nuevas hectáreas al proceso urbanizador

Según Ecologistas en Acción, el Plan General no respeta las zonas naturales, y el suelo no urbanizable protegido se reduce en 66 hectáreas.

"En el parque natural de las Salinas de Santa Pola se pretende edificar en el perímetro de amortiguación, permitiendo viviendas de pisos, y construir un nuevo puerto deportivo en la zona de Varadero con 300 amarres que alejaría e impediría la vista del mar desde el paseo Santiago Bernabeu", asegura la organización en un comunicado.

Según los ecologistas, el PGOU es un despilfarro del recurso territorial, por materializar la incorporación de 432,5 hectáreas al proceso urbanizador, el 7,43% de todo el término municipal, "que lo degradará con un modelo similar al de Benidorm". Tal y como está prevista la aprobación del planeamiento, acarrearía "la pérdida de los valores paisajísticos, culturales y ambientales, así como de la calidad de vida de sus ciudadanos".

Ecologistas en Acción ha presentado un alegación global al nuevo proyecto por "la ausencia de criterios de sostenibilidad, falta de sensibilidad ambiental y social". A su juicio, el documento tiene un "claro sesgo hacia un tipo de desarrollismo insostenible que aboga por el turismo de segunda residencia y la destrucción del paisaje, creando problemas en la calidad del agua y del aire, que afectará a la calidad de vida de los ciudadanos y ciudadanas de Santa Pola".

La organización exige la retirada de la actual revisión y pide un nuevo plan "acorde con las necesidades reales de la población y con criterios de sostenibilidad", cuyas modificaciones sean sustanciadas en un debate público "sin oscurantismos y con una visión de mejora de la calidad de vida de la ciudadanía y no con un punto de vista de favorecer la actividad económica de los promotores urbanísticos".

"El Sector Bahía, Las Perdices I, II y III, los cambios en la edificabilidad del sector Salinas y los hoteles de Cadena y Ermita son completamente inadmisibles al promover un desarrollo satélite alrededor del núcleo de Santa Pola", asegura el colectivo. Y agrega que el sector Balsares y el tipificado como CJ-5 "son atentados contra parajes naturales y fuera de todo criterio de respeto ambiental".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de noviembre de 2005