Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Descubiertas dos menores que se prostituían en un local de Quintana

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han descubierto un local de alterne del barrio de Quintana, en el distrito madrileño de Ciudad Lineal, en el que se prostituían dos jóvenes menores y en el que cinco mujeres fueron detenidas por estancia irregular en España, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía.

Las dos menores quedaron bajo la custodia de sus padres, mientras que a cuatro de las cinco detenidas, una de las cuales, Majorie Y. S., de 27 años, cuenta con antecedentes policiales por daños, lesiones e infracción de la Ley de Extranjería, se les ha abierto un expediente de expulsión, ya que una de ellas estaba en trámite de renovación de los papeles de residencia.

La investigación se inició tras la llamada de un ecuatoriano que comunicó a la policía que su hija, de 16 años, había abandonado el domicilio familiar y que una conocida la había visto "en el ejercicio de la prostitución" en un local de la zona de Quintana.

El pasado 31 de octubre, el denunciante vigiló el local sospechoso y vio entrar a su hija, por lo que alertó a la policía. En el establecimiento, los agentes encontraron a varias mujeres, que declararon ejercer la prostitución libremente y negaron que hubiera menores. Al preguntarles por la joven buscada, una de las mujeres declaró que la conocía, pero que ésta había dicho que tenía 18 años. Los agentes descubrieron a la chica cuando salía de una de las habitaciones de la planta baja habilitadas para los contactos con los clientes, aunque no había nadie con ella.

Semidesnuda

La joven vestía escasa ropa y, tras ser explorada ante sus padres, manifestó que se limitaba a hacer compañía a los clientes que tomaban copas, pero sin tener relaciones sexuales con ellos. Añadió que de cada 20 euros que gastaban los clientes en las consumiciones, 16 eran para ella, y los cuatro restantes, para la encargada del local.

La muchacha dijo también que, al llegar a casa, su novio le cogía el dinero que había ganado y le entregaba a ella el 15%. Además declaró que el novio le había dado algunas palizas, una de ellas por intentar hablar con sus padres por el teléfono móvil, y que intentaba obligarla a prostituirse, aunque ella no había accedido.

Los policías encontraron en el local a otra chica de 17 años, quien ante su madre declaró que su trabajo en ese lugar era recoger algún dinero de las chicas, que ella les "ahorraba" y luego devolvía con el cobro de una pequeña comisión. Aunque negó que se prostituyera, su madre dijo tener la seguridad de que sí lo hacía y dio detalles que lo fundamentaban.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de noviembre de 2005